martes, 4 de marzo de 2008

Primer debate Zapatero-Rajoy

Comunicación no verbal
Los dos presidenciables a la Moncloa llegaron a los estudios donde se realizaría el debate por separado y con una sonrisa cara a los periodistas. Al bajar del coche que los traían, ambos denotaron confianza en si mismos sin ser conscientes, posiblemente, de la repercusión mediática que tendría el debate.

A nivel estético, parecía que los presidenciables se hubieran cambiado los colores; Zapatero vestía un traje algo más oscuro de lo que a mi opinión debería haber vestido. Posiblemente esta oscuridad denotada en su traje podría complementar la propaganda del miedo con la que trabaja en su campaña electoral. Además, una corbata azul, color de su contrincante, le resaltaba sus ojos claros. Por otro lado, Rajoy llevaba un traje algo más claro y juvenil que su adversario; a la hora de hacerse la foto, el líder del PP parece que no se acordó de abrocharse la americana dando un aire demasiado campestre para el partido al que representa. Por otro lado, seguramente por coincidencia, la corbata que vestía era del color característico del partido enemigo.

Zapatero no desaprovechó la ocasión de los primeros planos que utilizan los cámaras para la televisión ya que se acentuó de manera exagerada las cejas; parecía que, tal y como se hace con el pelo, se las hubiera engominado. Por otro lado, el líder del PP parecía haberse cortado vagamente el pelo y retocado la barba para dar un aspecto más formal.

Mensajes y contenidos
La economía se convirtió en un tema estrella del debate televisivo. El presidente del gobierno, Jose Luís Rodríguez Zapatero, defendió a capa y espada la buena situación que tiene España en comparación con los países europeos y EEUU. Aceptó que el país está viviendo una etapa de desaceleración pero en ningún momento entró a hablar de crisis o de un negro futuro económico. Además, se mostró orgulloso al recordarle a su contrincante la cantidad de políticas sociales que ha realizado en esta legislatura.

Por otro lado, El líder del PP, Mariano Rajoy, aprovechó la inestable situación económica para echarle en cara a Zapatero su precaria gestión frente a la crisis. Por otro lado, el tema del terrorismo no fue desaprovechado en ningún momento y acusó al presidente de traicionar a las víctimas y engañar a los españoles al negociar con ETA. Finalmente, acusó a Zapatero de separar a España como nunca antes nadie lo había hecho.

Seguimiento de los medios
Todos los medios de comunicación tenían en mente que el debate televisivo de los dos presidenciables tendría una gran audiencia; pocos de ellos se atrevieron a pensar que podría tener tanta como la que tuvo: ningún programa de televisión fue tan visto como el debate en años.

Un tema a destacar es la repulsa de algunas cadenas a retransmitir el debate. Está claro que éste ha dado mucho que hablar en cuanto a formato y participación de las cadenas en él. Por esta razón, muchas televisiones se negaron a retransmitirlo puesto que no se había contado con ellas a la hora de elaborar el formato y no estaban dispuestas a que se les utilizaran como mero altavoz.

Esto anterior no quita que, al día siguiente, todas las cadenas tuvieran en la parrilla programas en los que se hablara del debate del día anterior. Además, las cadenas radiofónicas no se quedaron atrás y al día siguiente el debate era el tema estrella en todos los programas. Por otro lado, la prensa escrita atrasó la impresión de los periódicos en las rotativas para que al día siguiente el debate de los dos presidenciables a la Moncloa fuera el tema del día.

Opinión personal
Desde mi opinión creo conveniente todos estos tipos de formatos para que la población vea un cara a cara de ambos políticos y las intenciones que tienen para llegar a la Moncloa. Pero también he de decir que no me parece correcto que sólo se realicen debates con los principales líderes de los dos principales grupos políticos del país. De esta manera, deberían hacerse otro tipo de debates con otros formatos para dar cabida a todos los grupos parlamentarios.